
En TENA creemos que la única constante en la vida es el cambio, y siempre para positivo, ¡claro está!, siempre que sepamos verlo así. De hecho, uno de los aspectos en donde nos transformamos para beneficio propio es el placer. Este con los años, trae experiencia y con la experiencia más disfrute. Sin embargo, hay quienes creen que condiciones como la incontinencia puede ser un motivo por el cual el placer desaparezca de nuestra vida, pero lo cierto es que tener incontinencia no significa renunciar a una vida sexual activa, placentera o satisfactoria. Con información adecuada, comunicación en pareja y algunas estrategias prácticas, es posible seguir disfrutando de la intimidad con confianza y tranquilidad.
Tipos de incontinencia urinaria que afectan a la vida sexual
Como bien lo hemos visto, no todas las personas experimentan la incontinencia de la misma manera. Existen distintos tipos y algunos pueden manifestarse durante situaciones específicas, como la actividad física o las relaciones sexuales. Comprender qué tipo de incontinencia se tiene puede ayudar a encontrar estrategias adecuadas para manejarla y sentirse más seguro en momentos íntimos.
Escapes de orina durante las relaciones sexuales: Incontinencia urinaria coital
La incontinencia urinaria coital se refiere a las pérdidas de orina que pueden ocurrir durante la actividad sexual. En algunas personas sucede durante la penetración, mientras que en otras puede presentarse durante el orgasmo. Aunque puede resultar incómodo o generar preocupación, es una situación relativamente común y está asociada principalmente a la debilidad de los músculos del suelo pélvico.
Este tipo de incontinencia no significa que exista un problema grave de salud ni que la vida sexual deba detenerse. De hecho, muchas personas encuentran que al fortalecer el suelo pélvico y aplicar algunas estrategias simples, las fugas pueden disminuir o controlarse. Lo más importante es hablar del tema sin vergüenza y recordar que la intimidad se basa también en la confianza y la comprensión mutua.
Incontinencia de esfuerzo
La incontinencia de esfuerzo es uno de los tipos más comunes y ocurre cuando hay presión sobre la vejiga, por ejemplo al toser, reír, estornudar o realizar actividad física. Durante las relaciones sexuales, algunos movimientos o posiciones pueden generar una presión similar y provocar pequeñas pérdidas de orina.
Aunque puede resultar incómodo al principio, existen múltiples formas de manejarla. Desde fortalecer el piso pélvico hasta adoptar posiciones más cómodas o vaciar la vejiga antes de la relación, muchas personas logran mantener una vida sexual plena sin que la incontinencia interfiera en su bienestar.

¿Cómo afecta la incontinencia a la vida sexual?
Más que un problema físico, muchas veces el mayor impacto de la incontinencia en la sexualidad es emocional. Algunas personas pueden sentir vergüenza, miedo a tener un escape o preocupación por la reacción de su pareja. Estas emociones pueden generar ansiedad o evitar que la persona se sienta completamente relajada durante la intimidad.
Sin embargo, cuando se habla del tema abiertamente y se adoptan medidas prácticas para manejar la condición, muchas parejas descubren que la intimidad puede mantenerse tan satisfactoria como antes. La información, la confianza y la comunicación ayudan a reducir la ansiedad y a disfrutar del momento sin preocupaciones innecesarias.
Efectos en la sexualidad de las mujeres
En las mujeres, la incontinencia urinaria puede generar preocupación por la posibilidad de pérdidas de orina durante el acto sexual. Esto puede llevar a evitar ciertos momentos íntimos o a sentirse menos segura con el propio cuerpo que, en el caso femenino, suele tener muchos más pensamientos intrusivos al respecto por creencias que no son ciertas sobre su cuerpo. Sin embargo, diversos estudios muestran que, con tratamiento adecuado y fortalecimiento del suelo pélvico, muchas mujeres logran mejorar tanto el control urinario como su bienestar sexual.
Además, fortalecer los músculos del suelo pélvico no solo ayuda a controlar las pérdidas de orina, sino que también puede aumentar la sensibilidad y el placer durante las relaciones sexuales. Por esta razón, muchos profesionales de la salud recomiendan ejercicios pélvicos como parte del cuidado integral del bienestar femenino.
Efectos en la sexualidad de los hombres
En los hombres, la incontinencia puede aparecer especialmente después de cirugías prostáticas o debido a cambios en el suelo pélvico con la edad. Al igual que en las mujeres puede generar inseguridad o preocupación por posibles escapes de orina durante la intimidad.
Sin embargo, existen estrategias que ayudan a recuperar la confianza. Los ejercicios de fortalecimiento del piso pélvico también suman en este ámbito, el seguimiento médico adecuado y el uso de productos diseñados para pérdidas leves como TENA Pants o Protectores masculinos pueden permitir que muchos hombres mantengan una vida sexual activa y satisfactoria.

¿Cómo mejorar la vida sexual si tienes incontinencia?
La buena noticia es que la incontinencia no tiene por qué limitar la intimidad. Existen diferentes estrategias que pueden ayudar a sentirse más cómodo y seguro durante las relaciones sexuales. Pequeños cambios en la rutina, la comunicación con la pareja y el cuidado del suelo pélvico pueden marcar una gran diferencia.
Algunas recomendaciones incluyen vaciar la vejiga antes del encuentro íntimo, elegir posiciones que generen menos presión en la vejiga, mantener una buena hidratación durante el día y utilizar productos absorbentes diseñados para pérdidas leves si se necesita mayor tranquilidad. Estas medidas pueden ayudar a reducir preocupaciones y permitir que la atención se centre en disfrutar el momento. No olvides que el órgano sexual más importante es el cerebro, gracias a que nuestra mente juega un papel vital en este proceso.

Aquí te compartimos algunas recomendaciones extras:
Practica los ejercicios de Kegel
¡Tus mejores aliados! Los ejercicios de Kegel ayudan a fortalecer los músculos del suelo pélvico, que son los encargados de sostener la vejiga y controlar la salida de orina. Practicarlos con regularidad puede mejorar el control urinario y, en muchos casos, reducir los escapes durante la actividad sexual. Por ello, suelen recomendarse como una de las primeras estrategias para manejar la incontinencia de forma natural.
Evita las bebidas diuréticas
Las bebidas con cafeína o alcohol pueden aumentar la producción de orina y estimular la vejiga, lo que puede incrementar el riesgo de fugas. Reducir su consumo antes de un encuentro íntimo puede ayudar a disminuir las probabilidades de escapes.
Pequeñas decisiones como estas, combinadas con una actitud abierta y sin tabúes, pueden ayudar a que la sexualidad siga siendo una parte natural y placentera de la vida. La incontinencia no define quién eres ni lo que puedes disfrutar: con la información adecuada y las herramientas correctas, la intimidad puede seguir siendo un espacio seguro, cercano y lleno de bienestar para tener una vida sexual activa con incontinencia.
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